lunes, 4 de julio de 2016
15/4/2016 – La Riera de Merlès (Puigcercós)
jueves, 28 de abril de 2016
8/4/2016 – La Riera de Merlès – La Balma de Les Heures
martes, 2 de julio de 2013
21/06/2103 – La Cingle de la Por
jueves, 27 de junio de 2013
24/5/2013 – El Rec de Can Volat, de la A a la Z
Queríamos dejar la ruta más turística hacia el Coll del Tell para cuando Carles pudiera venir, ya que no la conoce. Pep elige otra ruta mucho más académica (ver Glosario), el Rec de Can Volat, ya que quedaban unas cuantas colitas (ver Glosario) y hoy era una buena oportunidad para liquidarlas todas.
Una vez más cruzamos el Pont del Climent y hacemos el largo camino al lado del río Merdançol hasta llegar a la riera en cuestión. Entramos en el pequeño valle y empezamos a adentrarnos por un camino amable, un túnel verde con auténticas alfombras de oreja de oso y el sonido del agua siempre presente.
Pero, como pasa en la vida misma, lo bueno acaba y llegamos al final del valle. Se acaban los caminos amables y el sonido alegre de los riachuelos. Ahora toca sudar. Desde aquí salen dos grandes ramales, uno hacia el este, hacia el Collet de Coma Argentosa y otro hacia el oeste, el Collet del Llop. Comienza un arduo subir y bajar, siguiendo caminos medio borrados que mueren en la última carbonera, hasta quedar seguros de que los hemos hecho todos, todos, todos.
Una vez más, los cazadores han estado trabajando duro, limpiando los caminos principales y marcando con sus puntos de pintura. Durante un momento, me pongo en el lugar del jabalí, que se creía a salvo en este terreno inhóspito. Ahora no tiene lugar para esconderse, todo ha quedado accesible y al descubierto. Pero los cazadores también han tenido un pensamiento para los árboles y en más de un lugar vemos que han cortado ramas de hiedra, liberándolos de su abrazo mortal.
Salimos al Collet del Llop y aquí decidimos comer. Subimos a un pequeño promontorio y delante tenemos la Portelleta, donde hace 2 semanas no podíamos ver más de
Con eso, damos por concluida la salida de hoy.
miércoles, 29 de mayo de 2013
10/5/2013 – La Portelleta
martes, 14 de mayo de 2013
3/5/2013 – Can Volat
lunes, 6 de diciembre de 2010
3/12/2010 – Últimos caminos en La Portella
Propongo a Pep matar algunas colitas (ver Glosario) que dejamos esta primavera en la zona de Les Bagues en la riera de La Portella. Aquellos lectores que quieran informarse pueden consultar las salidas del 9 y 16 de abril. Pep nos está esperando en Cal Rosal pero yo estoy muy bien en la cafetería. Para retrasar un poco más la salida, pido otro café … como paga Carles. Pero llega un momento en que no puedo demorar más lo inevitable y ponemos rumbo al sur.
El domingo pasado, hubo elecciones para elegir un nuevo presidente de Cataluña. Josep Mª es una persona muy comprometida con la política y tiene una ideología muy sólida. Durante el corto viaje a Cal Rosal, ya empieza el debate. Continúa en el trayecto en coche a la casa de Gotzenes que vigila la entrada al valle de la Portella y, como había muchos tramos de pista forestal, prosigue durante 10 kilómetros de marcha, interrumpido solamente por las subidas.
Pero vayamos por puntos. En Gotzenes, el termómetro del coche de Pep marca -5ºC. Exijo el libro de reclamaciones; no hay derecho. Pep y Carles me recuerdan que el lugar lo elegí yo. Cruzamos la riera en un punto donde el agua se encajona entre piedras, llamado el Gorg del Boix y buscamos la manera de subir a la casa de Les Bagues, donde había la colita que me interesaba. De momento, la escarcha y el hielo son compañeros constantes; para tener sol, estamos en el lado equivocado del río, pero llega un momento en que ya no tengo frío … como no paramos de movernos. Eso sí, voy muy abrigado. La deseada colita empieza muy bien pero al llegar a la primera cresta, sólo hay una opción: subir. En algunos puntos, el camino se parece sospechosamente a un camino para bajar troncos y en otros, se parece más a un camino para personas. Salimos a una pista y vamos hacia otra colita que Pep vio cuando se tuvo que marchar antes (ver salida del 26 de marzo).
El debate continúa y Josep Mª hace una exposición detallada de sistemas políticos y económicos, con la independencia de Cataluña como eje central. Con tanta abstracción ideológica, empiezo a distraerme con pensamientos míos y voy quedando atrás. En el kilómetro 9, les atrapo y justo en ese momento, oigo a Pep decir algo que me deja atónito: “En el fondo, todos buscamos la felicidad”. ¡Pues, sí señor! Quizás al lector le sorprende mi emoción pero hace 11 años, cuando conocí a Pep, si algo no se podía tocar o medir, no existía. Uno de los efectos secundarios era que no hacía bromas. Ahora sí hace bromas y quisiera pensar que el roce conmigo ha contribuido en alguna pequeña medida a esta evolución.
Bajamos la colita de Pep hasta que entre en la pista, ya cerca de la riera de Portella y miramos algunas colitas más, que se mueren en carboneras.
Salimos de las sombras en busca de un poco de sol para almorzar y luego continuamos por la pista siguiendo el valle hacia abajo. En la primavera, no habíamos podido localizar el Molino dels Porxos pero el contacto de Pep insistía en que estaba. Ahora, bajando por la pista, vemos la presa para desviar el agua y, un poco más adelante, una rueda de molino en la ribera de la riera. Sin embargo, no se ven restos de la casa.
Bajamos la interminable pista hacia Gotzenes. Para hacer la ruta más llevadera, nos dedicamos a una clase de pronunciación inglesa. Cuando llegamos a la palabra “caught”, ya no puedo contener la risa. El único que la pronuncia correctamente es Pep pero él se niega a interesarse por el idioma (“¡Si quieren hablar conmigo, que aprendan catalán!” dice). Otra espina que tiene clavada Pep es la casa de la Solana que se ve a media cuesta entre la casa de Salabuc y Mascaró. En el pasado ha intentado llegar desde Salabuc pero la vegetación le cerró el paso y en aquel tiempo, no estaba Josep Mª para abrir paso por las zarzas. Ahora, desde la pista, vemos un camino que sube hacia la Solana que podría darnos la clave para acceder a esa zona. Queda reservado para una próxima salida.
Tengo la impresión de haberme reído mucho hoy, a pesar del frío. Cuando llego a casa, me entero que una huelga sin aviso de los controladores aéreos ha provocado el caos en los aeropuertos.
Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 15,4 km; 435 metros de desnivel acumulado.
lunes, 26 de abril de 2010
23/4/2010 – La Baronsa
Heme aquí en estado de shock a las 7 en casa de Pep. Dejamos el coche en la carretera que va a La Portella, encima del valle de Vilardell. El objetivo es localizar los caminos de la Minuta alrededor de la casa de La Baronsa. Bajamos una pista pedregosa que acaba en un camino que pronto se junta con el final de otra pista. Giramos a la izquierda y seguimos la pista en un flanqueo bajo Les Planes. En una cresta, se ven unas tejas y unos restos de pared. Es una casa que se llevó por delante la pista; no sabemos su nombre pero podría ser antigua.
Damos la vuelta y volvemos al final de la pista. Esto tiene toda la pinta de ser una salida de lo más académico (ver Glosario). ¿Y para eso he trastornado mis biorritmos? protesto. Desde la pista, continúa un camino que baja al fondo del valle y entra en otra pista. Llegamos a una división de pistas que tomamos para subir a la casa de La Baronsa. Vemos marcas de la Xarxa Lenta (ver Glosario) pero pronto las volvemos a dejar. Seguimos una pista aburrida hasta la casa. Estamos sobre el trazado del camino de la Minuta pero poca cosa queda. Llegamos a la casa. Está en ruinas pero debía ser bastante grande en su tiempo. Comemos un poco. Dos perros enloquecidos pasan ladrando por el bosque detrás de la casa. Deben estar persiguiendo algo.
La Baronsa
Pasada la casa, se ven restos del antiguo camino, que seguimos, para entrar nuevamente en pistas. Continuamos así hasta volver a situarnos en la carretera de La Portella. En el tiempo que queda, Pep propone buscar otra casa, La Bena.
Sant Maurici desde la Collada de l'Alzina
Caminamos por la carretera hacia Sant Maurici y la dejamos en la Collada de l’Alzina para seguir una pista que, a medida que avanzamos, se va haciendo más interesante. Pasamos por antiguos campos y la pista se va estrechando, hasta casi parecer un camino. Entramos en una ‘artiga’ (ver Glosario) que nos da la impresión de tener algo muy viejo dentro. La pista acaba y continúa un camino que emprende la bajada hacia la casa. Ahora es interesante de verdad pero se acabó el tiempo y tenemos que volver. De vuelta en la Collada de l’Alzina, vemos un trozo del antiguo camino de carros a la casa de La Tor, todavía empedrado. La próxima salida, cambiamos de zona.
El camino empedrado de La Tor
Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 12,6 km; 380 metros de desnivel acumulado.
lunes, 19 de abril de 2010
16/4/2010 - El Valle de la Portella - 6ª parte - La Riera
Esta zona fue quemada en los incendios de 1994 pero ahora se está recuperando. Tiene el paisaje típico del Baix Berguedà de pino, encina y piedra, con la riera que corta una profunda fisura.
Dejamos la pista para subir a la casa de Salabuc. Queda muy poca cosa. Tras una ardua subida y un largo trozo de pista, tomamos un camino de cresta bien conservado que nos lleva a Mascaró.
En la entrada anterior, canté las alabanzas de Corrúbies así que no me repetiré aquí. Sólo diré que aquí comimos en un silencio monacal.
Tomamos el camino de Camp Teiós y en cierto momento lo dejamos y subimos 20 metros para plantarnos en el camino de Sant Miquel. Hacemos un breve inciso para subir el camino de Canals Males. Actualmente, este camino se ha vuelto más turístico porque la gente lo sube para llegar a la Cueva de Massana, un conocido maquis local, pero Pep sólo quiere marcar las carboneras. Dejamos el camino en la última carbonera y volvemos a bajar al camino de Sant Miquel.
Carles va siguiendo el camino en el GPS. Entramos en unos campos y el camino marcha a la derecha, subiendo la cuesta. No vemos nada pero seguimos el track. A ratos se intuye alguna cosa. Esta cuesta también se quemó en 1994 y ahora es una pendiente áspera de piedras y plantas que punchan. Tras una sesión de acupuntura gratis, llegamos a la pista y giramos a la derecha, siguiendo el track. La pista luego gira a la izquierda pero el camino de la Minuta sigue subiendo recto. Hay una pista vieja que llanea hacia el barranco pero Pep la descarta y decidimos dejarlo correr.
Entramos en la zona de La Plana y volvemos a buscar la casa del Alpina. Nada, sólo campos. Concluimos que esa casa no existe. De repente, Carlos dice, “Estamos en el camino de la Minuta” y ahí se ve. Deshacemos su recorrido y nos plantamos encima de la pista que descartó Pep.
Damos media vuelta y lo seguimos hacia Sant Miquel. Llegamos a la pista principal y el track nos hace continuar por una pista transversal que habrá comido el camino antiguo. De repente, el track marcha a la derecha y allí, efectivamente, se ve el camino que sube. Lo seguimos hasta situarnos debajo de la casa de Sant Miquel. Por lógica, tendría que haber otro camino que va a Mascaró por la ruta más corta, aunque no está marcado en ningún mapa. Enseguida lo vemos (¡somos unos cracks!) y nos sitúa en la cresta delante de Mascaró.
Una vez más, hemos comprobado la precisión casi milimétrica de los planos de las Minutas, hechos sin electrónica y sin satélites. Desde aquí, quiero agradecer al topógrafo D. José Mª Mascarós, dondequiera que esté, su habilidad y su buen hacer profesional. ¡Buen trabajo!
Ahora toca la segunda colita desde la Collada de Mascaró, también marcado en la Minuta. Están cortando árboles en la zona pero de momento han respetado el camino. Lo seguimos hasta situarnos en la pista que recorre el fondo del valle, giramos a la derecha y la seguimos hasta el coche. Parece no acabar nunca. El ruido del agua reconforta y el agreste paisaje entretiene pero las piernas me dicen que mañana me voy a enterar.
Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 18,7 km; 860 metros de desnivel acumulado.