Aquí relato nuestras salidas por los caminos del Berguedà y comarcas vecinas. Como lo pasamos muy bien, queremos comunicar sobre todo buen humor y alegría pero también tiene un fondo muy serio: el camino como bien patrimonial, pieza esencial para entender la historia y digno de conservación. Es nuestra misión desde hace más de 15 años.



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domingo, 30 de marzo de 2014

14/3/2014 - Siguiendo los pasos de Torras hacia Saldes

Hoy Carles tampoco está. Su mano derecha está de vacaciones y él tiene que cubrir la ausencia con un doble turno en el hotel.

Quería ir a Peguera pero vemos incluso desde la carretera que aún queda mucha nieve en las zonas de sombra y tenemos que improvisar. Primero Pep aparca el coche en la carretera de Sant Corneli al Camping El Berguedà, un poco pasado el hotel rural de El Jou. Quiere ver si aún quedan restos del camino de Fígols al Collet pero nuestra exploración no sirve para nada excepto para escuchar los pájaros y conversar. La explotación a cielo abierto lo ha obliterado todo.

 
La Torre de Foix a pleno sol

También propone buscar el camino de Fígols a Saldes que pasa por el Molí de Bosoms, concretamente en el tramo desde Soldevila, que hasta ahora no hemos encontrado. Tenemos constancia de caminos que marchan desde Soldevila (ver la salida del 22/11/2013) pero se mueren en una fuente bajo las paredes rocosas de las Cingles de Vallcebre.

Subimos al coche y avanzamos un par de kilómetros. Lo aparcamos delante de la pista de la Torre de Foix, subimos a la casa de Soldevila y caminamos por un camino ancho hacia El Clotet. Con la experiencia acumulada, ahora vemos que el camino gira a la derecha y empieza a bajar en diagonal por los campos. Su trazado se pierde pero entre la bajada hasta la carretera y la subida de vuelta, logramos establecer el recorrido definitivo.

La vista clásica de Pedraforca desde Maçaners

Como tercera parte, propongo continuar la Ruta de Picasso desde Maçaners hacia Saldes. Dejamos el coche en la plaza de Maçaners, donde está el bar/restaurante, y seguimos las marcas de la Xarxa Lenta. 

El Castillo de Sull; detrás, el Cadí

Hay tramos de camino auténtico recuperado, tramos de pista y tramos inventados porque hay un obstáculo infranqueable pero le damos un notable por el esfuerzo. Siempre con la vista imponente de Pedraforca delante. La casa de Sull es totalmente nueva, sin rastro de la casa antigua, pero quedan los restos del castillo al lado. 

 En el camino hacia Molers

Pep echa de menos la conversación erudita de Carles

El vecindario de Molers ha sido restaurado con acierto. Un enorme pastor alemán se deja acariciar al salir del grupo de casas.

Otra vista clásica de Pedraforca, con los tejados de Molers

Dejamos la ruta cuando entra en la pista bajo la carretera actual y volvemos a subir hacia Maçaners por la carretera. Pep quiere mostrarme el dolmen, situado cerca de la carretera en el camino a Cal Xisquets, en cuya restauración él participó personalmente. Se queja de lo descuidado que está el entorno y hay un poste de luz clavado delante que desentona bastante, pero qué le vamos a hacer.

El Dolmen de Molers. Aquí la gente de la Edad de Bronce enterraba sus muertos

Continuamos por la carretera antigua de Gósol hasta entrar en Maçaners. Allí, tomamos una cerveza en el restaurante, que ha cambiado de dueños desde la última vez que estuve allí. Tienen un menú diario muy decente por un precio muy razonable pero demasiado carnívoro para mi gusto.

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 14,8 km; 410 metros de desnivel acumulado.


martes, 11 de marzo de 2014

21/2/2014 – Caminos virtuales en el Collet

Hoy, íbamos a mirar el camino que dejamos en Cal Griera pero primero Pep quería identificar los caminos de la Minuta que subían desde el Collet d’Eina hacia la Torre de Foix. Una vez más, Carles tiene los caminos en su GPS.

Dejamos el coche en la carretera, justo pasado el puente y nos adentramos en la zona minera. El GPS de Carles marca claramente la dirección pero las antiguas escombreras de las minas nos barren el paso y acabamos subiendo, primero sin camino por el bosque y luego por una especie de camino que habrán hecho los cazadores, bordeando el precipicio sobre la carretera del Eix del Llobregat.

El puente del Collet con el puente viejo que habrá cruzado C.A. Torras a la izquierda

Tras subir unos 100 metros por este paisaje desolado, entramos en una pista y el GPS de Carles vuelve a dar señales de vida. Allí, por fin vemos un camino que sube desde la pista y lo seguimos hacia la Torre de Foix, apartándonos brevemente para ir a la fuente de la casa, ahora convertida en un charco.

La casa de Torre de Foix es uno de los elementos singulares del municipio de Guardiola. Desde una torre medieval, se construyó una casa fuerte, todavía en la época medieval, con adiciones en épocas posteriores. Al lado, está la iglesia románica semi-derrumbada de Sant Climenç.

 La Torre de Foix
 La iglesia románica de Sant Climenç de Foix

Y una vista del conjunto

Ya que estamos aquí, Pep propone acabar la conexión con la casa de Soldevila y completar el camino a Vallcebre por el Grau de Sant Climenç.

Habiendo alcanzado nuestras metas de momento, en la bajada, pido a Pep que me explique brevemente la Guerra de Sucesión, ya que estamos en el 300 aniversario de la caída de Barcelona, que puso fin a todos los fueros y derechos de Cataluña. Resulta que el rey de España había muerto sin heredero directo. España y Francia favorecían un rey borbónico mientras que el resto de Europa, incluyendo Cataluña, Valencia y Aragón, apoyaba un rey habsburgo. Fue a raíz de esta guerra que Inglaterra echó a los franceses del Canadá y ocupó legalmente Gibraltar; eso nos lo enseñaron en el colegio en mi país. Lo que no nos contaron en el colegio fue que Inglaterra (y también los otros países de la Gran Alianza) acabó haciendo las paces con Luís XIV, tras recibir garantías respecto al comercio de esclavos, y Cataluña se quedó sola entre España y Francia.

Mientras bajamos por la pista, Carles vigila su GPS porque había otro camino que subía desde el Collet hacia Fígols. La parte de arriba quedó destrozada por la explotación a cielo abierto entre la Torre de Foix y El Jou. Pero de repente, Carles se desvía a la derecha y puede seguir un tramo de unos 200 metros del camino auténtico hasta entrar nuevamente en la pista. A partir de aquí, este camino también se pierde en las escombreras.

Una de las entradas de las minas del Collet

Llegamos abajo pero sin tiempo para ir a Cal Griera y además con el día más bien feo. Propongo comer en el castillo de Guardiola. Subimos y, antes de comer, Pep nos hace una visita guiada de las dependencias del castillo, explicando con todo lujo de detalles lo que han puesto al descubierto las excavaciones. Todo un privilegio.

 Una de las torres y la muralla

Dentro de la torre de homenaje

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 7,5 km; 375 metros de desnivel acumulado.

14/2/2014 – El camí ral desde el Collet d’Eina hasta Hostalets

En entradas anteriores, he hablado de la Ruta de Picasso. Conmemora la estancia del artista en el pueblo de Gòsol en 1906 y pretende seguir el recorrido del antiguo camí ral. Sin embargo, por razones sin duda justificadísimas, sale del pueblo de Guardiola y en vez de seguir el valle, sube al Vilar (ver la salida del 30/9/2011), flanquea a media altura hasta el Col dels Fangassos, cruza el río Saldes a la altura del Castellot y no se junta con el camí ral auténtico hasta els Hostalets.

Sin embargo, el camino auténtico arranca desde el camí ral de Berga a Bagà en el Collet d’Eina, donde el río Saldes se junta con el Llobregat y marcha más o menos paralelo a la carretera actual pero unos 75 metros más alto. Hace unos cuantos años, antes de empezar el blog y antes de saber que existían los mapas de la Minuta, lo habíamos descubierto casi por accidente pero intuyendo su presencia por el relato del ilustre excursionista Cesar August Torras en su guía de itinerarios del Berguedà.

Hoy nos proponíamos hacer todo el recorrido del camí ral desde el Collet hasta Hostalets, gracias al track de la Minuta en el GPS de Carles. También había otro tema: desde hace más de 10 años, cada vez que bajaba la carretera desde Saldes, veía un camino que marchaba hacia arriba, a la altura del Castellot. Intuía que debía ir al Mas de Pei pero nunca lo había seguido. Propuse a Pep que lo hiciéramos hoy.

Aparcamos en un espacio al lado de la carretera frente a esa colita (ver Glosario) que hoy, por fin, iba a dejar de serla. Tras una corta subida, entramos en los campos del Mas de Pei y el camino sigue un afloramiento de rocas en el bosque, donde vemos una multitud de estructuras muy sospechosas y que sugieren algo muy antiguo.

Habiendo establecido la conexión con el Mas de Pei, giramos hacia el este con la intención de buscar el camí ral, primero por campos y luego por bosque pero sin camino. Entramos en una pista muy antigua que nos lleva al pie de una tolva de hormigón. Hemos encontrado la Mina de Durruti, una mina pequeña explotada durante la Guerra Civil. Subimos hasta el comienzo del cargador; allí hay una caseta de piedra y unos hundimientos, que sería la antigua mina. Desde aquí, sale un camino que enlaza en unos 50 metros con el camí ral. Lo habíamos anotado en su día como una colita pero sin sospechar lo que había al final.

La tolva del cargador de la mina de Durruti

A partir de aquí, seguimos el camí ral hacia el este. Tiene un perfil inconfundible y al pasar por zonas de roca, está bastante limpio. Los puntos despejados dan buenas vistas sobre el valle del Saldes. Llegamos a la última cresta para bajar al Collet y el camino inicia un descenso en línea prácticamente recta. Ya no está tan limpio y se va tapando a medida que bajamos. Anotamos caminos que van marchando hacia la derecha para investigarlos a la vuelta.


Diferentes tramos del camí ral

Llegamos abajo, a la altura de la fábrica de cemento (es proveedor de cemento para la Sagrada Familia en Barcelona, utilizando piedra extraída de una mina en el Collet). Anotamos el camino de Castellot y Cal Griera y lo seguimos hasta que quede cortado por la carretera actual. Al volver a subir, vemos que esos caminos que marchaban son en realidad curvas del camí ral que quedaron cortadas al hacer el tubo que baja agua desde el canal de la Foradada hasta la central eléctrica en el puente de Guardiola. Desde el tubo, hay buenas vistas del castillo de Guardiola. Desde hace un par de años, se han hecho campañas para limpiar el bosque y poner al descubierto la muralla y un par de torres, además de la torre de homenaje, que es lo único que se ve desde la carretera de Guardiola, encima del túnel.

El castillo de Guardiola

Seguimos hacia el Mas de Pei. El camino se convierte en pista y luego vuelve entrar en el bosque, dejando a la derecha el cortafuegos de una línea eléctrica. Dejamos a la derecha el Mas de Pei, donde hay un par de hombres trabajando, y entramos en la pista de la casa, saliendo en la carretera de Saldes. Aquí, según el GPS de Carles, cruza la carretera, entra en el bosque y sale en la pista de Hostalets al lado de la casa de Griera.

Aquí Pep nos informa que quiere ir al Molino de Bosoms. “No tengo fotos”, dice a modo de justificación. Yo quería seguir una colita en la dirección opuesta, hacia Castellot, pero Pep es inflexible. “La próxima vez”, me dice.

Seguimos la pista. “El camí ral se marcha a la derecha”, dice Carles de repente. Allí, en una pequeña cresta, se ve un trazado muy tenue que baja hacia el río y vemos una palanca de hormigón. Lo reservamos para investigar a la vuelta.

Antes de cruzar el río, dejamos la pista para seguir el camino señalizado al Molino de Bosoms. Era uno de los molinos importantes de la zona, aprovechando el agua del Riu de Vallcebre que bajaba desde la Foradada. En la balsa del molino, comemos.

La balsa del Molí de Bosoms

Después de comer, subimos el camino señalizado, primero muy marcado, con curvas pronunciadas. Es el camino de la casa de Rialp, ahora el Camping El Berguedà. En un llano, el camino de la casa gira hacia la izquierda y entra en el camping. El camino señalizado va hacia la derecha, ahora menos marcado, y nos lleva a la base de una de las torres del teleférico de Vallcebre. A partir de aquí, el camino es de nueva creación, hecho por la misma mini-excavadora que destrozó el camino de Les Llenes (ver la misma salida del 30/9/2011). En la carretera, frente a la Foradada, damos la vuelta.

Al llegar a la pista abajo, vamos a la casa de Hostalets, con el cargador que marcaba el punto final del teleférico que traía carbón de las minas de Espà y Saldes al lado. A partir de aquí, la Ruta de Picasso sigue bastante fielmente el camí ral. Bajamos hasta la palanca. El GPS de Carles vuelve a estar sobre el camino y lo seguimos hacia arriba, hasta llegar al trazado tan tenue que vimos cerca de la Griera y, desde aquí, hasta el coche por la carretera.

El pequeño puente del camí ral debajo de Hostalets

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 11 km; 420 metros de desnivel acumulado.

El camí ral según C.A. Torras (los tiempos son para ir a caballo, no a pie):

Desde la estación de tren de Guardiola:
20 m. Collet d’Eina.
25 m. S’atravessa’l [riu] Saldes per un pont de pedra molt alt y antich, pintorescament situat. Faldars emboscats. Se remonta la vora dreta del riu per prop de la corrent.
30 m. Se deixa’l curs de l’aigua pujant el viarany, en ferma zigzagada, per entre espessa pinosa.
35 m. El camí, ja enlairat, va planejant y s’endinza en la gorja, que’s va extrenyent, presentant un feréstech y gegantesch aspecte. El passant va fent-se més y més espadat y abrupte, de tons enèrgichs y mascles. Hermosa boscuria, d’espessos y drets pins esprimatxats, cobreix les aspres cayents de l’engorjat, succehint-se a tandes la pinosa y la bella roureda.
El viarany, molt estret, sospès en lo alt de la tenebrosa gola, sobre la vora dreta del Saldes, corre per damunt de pavoroses timbes.
50 m. Can Pey. Hermós panorama de montanyes, dret a ponent. Realçat pel majestuós Pedraforca, que s’enquadra bellament en l’horitzó, avançat, ab aspecte fantastich y enlairant soberch ses originales y agudes puntes.
Se baixa en dirección al SO.

Mas de Pei y atrás, Pedraforca. Quizás no tan diferente de cómo lo habría visto C.A. Torras

1 h 5 m. Can Griera.
1 h 10 m. S’atravessa a gual la rivera de Vallcebre. En amunt, a l’esquerra, hi ha’l molí de Bosoms. En avall se barregen el Vallcebre y el Saldes.
Tot aquest reclot es molt pintoresch, essent enrondat tot ell per montanyes d’aspecte ferèstech.
Enforch ab el camí que ve de Figols, sota’l molí de Bosoms.

lunes, 10 de octubre de 2011

30/9/2011 – Más allá de Les Llenes

Proseguimos nuestra investigación de las riberas del río de Saldes. Esta vez quería mirar la zona de los Emprius de Sant Climenç. Aparcamos el coche cerca de la casa de El Vilar, en Guardiola. Pep luce un nuevo gorro que le da un fuerte parecido al padre de Indiana Jones. De momento, la temperatura es agradable pero hará calor otra vez.


Pasamos la casa y entramos en el camino que va paralelo al Eix del Llobregat. Hace unos cuantos años, este camino se convirtió en parte de un sendero local de Guardiola y en aquel tiempo, no se les ocurrió otra cosa a los políticos locales – que no caminan – que encargar el arreglo del camino al conductor de una mini-excavadora de oruga, quien lo convirtió a todos los efectos en una mini-pista. Uno de los precios que hubo que pagar fue la destrucción de un ‘grau’, que fue picado sin piedad hasta que se pudo pasar la maquinita. Desde entonces, creo y espero que la mentalidad ha cambiado y se actúa con más respeto en la restauración de caminos y, también hay que decirlo, el tiempo que lo cura todo ha suavizado el impacto inicial.

En el camino hacia Les Llenes

Pasamos el Coll de Llenes con su cercano poblado medieval perdido en el bosque. La ruta señalizada baja una pista hasta el río pero nosotros tomamos un camino horizontal que ya conocíamos. A veces bastante despejado, a veces horriblemente tapado, vamos progresando hacía el oeste, anotando carboneras, hasta pasar un último collado y bajar hacia un torrente donde la vegetación impide ver la continuación del camino.
Pep quería buscar un camino que encontró hace muchos años que sube hacia el norte hasta entrar en el final de la pista que baja desde el Cap del Tossal. E hizo lo mismo que hizo hace 20 años, buscar la cresta y subir. Hacemos una subida que no por breve menos incómoda, hasta llegar a un collado donde encontramos el camino. Pep lo sigue hacia abajo y ve que entra en el torrente pero no lo supimos ver.

Pedraforca con el pequeño pueblo de Maçaners abajo

Continuamos hacia arriba, ahora por un camino amable hasta entrar en la pista. Vamos zigzagueando hacia arriba hasta parar para almorzar, con las antenas del Cap del Tossal a la vista, casi al tocar de la mano. Detrás nuestro, parece que los cazadores han limpiado un camino.

Después de comer, Carles se va por la pista, tiene que estar en el hotel a las 4. Nosotros vamos por el camino limpiado. Los cazadores lo limpiaron hasta la próxima cresta, donde tenían su parada o lugar de emboscada. A partir de allí, el camino continúa pero tapado. Avanzamos penosamente, pegando zarzas con los bastones, apartando el boj o incluso empujándolo con el peso de nuestros cuerpos para hacerlo ceder, arrastrándonos bajo ramas, cruzando cuestas expuestas e incluso, durante unos 10 metros, bordeando precipicios, hasta salir en unos campos. Al otro lado de los campos, arranca otro camino pero no podemos alejarnos más del coche. Damos la vuelta y repetimos la odisea. Mis brazos vuelven a estar marcados por múltiples rascadas y miro con envidia los brazos inmaculados de Pep. Él me dice que no sé moverme por la vegetación; será por eso.

Llegamos otra vez a la pista pero la cercanía de las antenas era un espejismo. Caminamos por interminables curvas durante media hora o más, subiendo otros 200 metros de desnivel, hasta llegar arriba.

Las antenas engañosamente cerca. Aún faltaba media hora de camino.

Luego iniciamos un descenso igualmente interminable, pero con vistas magníficas del valle del Llobregat, hasta llegar al coche.

Vista del valle del Lobregat desde el Cap del Tossal

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 13,7 km; 740 metros de desnivel acumulado.