Aquí relato nuestras salidas por los caminos del Berguedà y comarcas vecinas. Como lo pasamos muy bien, queremos comunicar sobre todo buen humor y alegría pero también tiene un fondo muy serio: el camino como bien patrimonial, pieza esencial para entender la historia y digno de conservación. Es nuestra misión desde hace más de 15 años.



sábado, 12 de enero de 2013

4/1/2013 – Más caminos en Moreta

Cada vez que subimos la carretera hacia Viladonja, vemos un poste indicador del equivalente de la Xarxa Lenta en el Ripollès, situado al lado de las ruinas de la casa de Vinyassa, que indica la casa de Moreta y el castillo de Palmerola. Además, el camino consta en los mapas antiguos, junto con otro un tanto espectacular, en el sentido de que sube perpendicularmente la cuesta y vuelve a bajarla igual de perpendicular al otro lado, pasando debajo del Pedronet de Sant Isidre.

Propongo que miremos estos caminos. Aparcamos el coche debajo del poste. El camino sube hacia el norte y acaba empalmando con una pista antigua. Nos desviamos para seguir un camino que baja al río y luego otro de carboneros que entra en el bosque, saliendo finalmente en los campos de Moreta.

En el primer plano, la casa del Solà y detrás, el núcleo de Viladonja

Aquí se produce una divergencia de objetivos que pone a prueba la cohesión de nuestro grupo. Hay uno (yo) que quiere ir hacia arriba, atraído por el espacio en blanco en el mapa. Otro (Pep) quiere mantener el rigor científico y volver a bajar para atar la conexión desde la Vinyassa con Moreta. Carles, siempre discreto, se mantiene al margen. Al final, decidimos que hay tiempo para todo y entramos en la pista que pasa por debajo de la casa de Moreta para buscar la conexión con la Vinyassa. Encontramos un camino que promete y, al poco rato, conecta con la pista que dejamos atrás al principio.

La casa de Moreta y detrás, la Collada de les Cases, que da acceso al castillo

Una vez hecha la conexión, damos la vuelta y subimos hacia la zona llamada Els Terrers, donde yo tenía otra colita. El camino se adentra en el bosque de Moreta y lo dejamos cuando empalma con una pista. Flanqueamos hacia el sur y empalmamos con caminos históricos que suben hacia la Collada de les Cases. La continuación hacia la Collada de Cal Jaume y el castillo de Palmerola, ya lo conocía de una salida anterior. Lo que me interesaba era un camino muy bonito que había tenido que dejar en esa salida y que debería enlazar con el camino de la Minuta que rodeaba Sant Isidre.

Encontramos el camino, igual de claro como hace dos años, que va hacia el sur. Sin embargo, al poco rato, hace un giro de 90 grados y baja la cuesta en línea recta hacia una pista. Al final, mi camino tan bonito, que he esperado dos años para seguir, resulta ser un vulgar camino para bajar troncos. Pep no quiere tirar la toalla y seguimos un camino transversal tras otro; todos se mueren al cabo de pocos metros, dejándonos tirados en medio de un bosque caótico. Al final, ato cabos: “Son caminos de ciervos”, concluyo y, harto de pelear con zarzas y árboles caídos, abandono a Pep y Carles y sigo un tenue sendero que me lleva hasta la cresta. Pep y Carles también se rinden a la evidencia y al poco rato, me los encuentro arriba y subimos hasta el Pedronet, una pequeña capilla con una estatua del santo, y allí almorzamos.

El Pedronet de Sant Isidre. ¿Valió la pena?

Bajamos un camino de cresta, extrañados de no encontrar ese famoso camino de la Minuta. Finalmente, a 200 metros de la carretera de la Moreta, un camino transversal de categoría indudable cruza el nuestro. Llegamos a la conclusión de que es el camino de que buscábamos. La espectacularidad de su trazado en los mapas antiguos es un simple error. Pero, como suele pasar, no tenemos tiempo para seguirlo y tenemos que dejarlo para otro día.

Bajamos hasta la carretera, que seguimos hacia la Moreta, desviándonos para bajar una larga pista abierta sobre un camino (aún se ven restos del camino antiguo) que conectaba las Cases de Moreta con Can Saiol. Antes de ir al coche, nos desviamos para ver la presa del molino de Capdevila, todavía bien conservada, con agujeros cerca que indicarían una posible presa medieval.

La presa del molino de Capdevila

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 11,4 km; 545 metros de desnivel acumulado.

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