Aquí relato nuestras salidas por los caminos del Berguedà y comarcas vecinas. Como lo pasamos muy bien, queremos comunicar sobre todo buen humor y alegría pero también tiene un fondo muy serio: el camino como bien patrimonial, pieza esencial para entender la historia y digno de conservación. Es nuestra misión desde hace más de 15 años.



sábado, 25 de enero de 2014

3/1/2014 – Caminos de Espunyola a Capolat

Pep pasa el año nuevo fuera del Berguedà así que somos Carles y yo. Aprovecho para proponer una ruta turística: el GR que sube desde Espunyola a Capolat. Detrás de Espunyola, se erige una línea de ariscos de piedra arenisca, que es la continuación de Les Marías que empiezan en La Valldan. Sin embargo, hay múltiples rutas para subirlos, muchos de los cuales aprovechan los barrancos creados por el agua. De hecho, en esta ruta, subiremos por uno y bajaremos por otro.

Han pasado unos cuantos años desde la última vez que subí el GR. En esa ocasión, estaba bastante estropeado por una explotación forestal agresiva, con la abertura de pistas nuevas.

Aparcamos el coche en la Iglesia de Sants Metges, al lado de la bonita casa de Cal Macià, dedicada al turismo rural. Hace sol y las temperaturas son anormalmente suaves para la época del año. Primero vamos por una pista entre grandes bloques que han caído a lo largo de la historia desde las imponentes paredes de roca detrás. Vamos alternando tramos de camino y de pista; el paso del tiempo ha suavizado el impacto de las pistas de desembosque pero todavía son bastante feas y pedregosas.

En la pista al inicio de la ruta, pasando por un bloque centenario

Mientras subimos, lejos de los oídos de Pep, Carles me hace una confesión: “Tu blog está muy bien, Steve. Sólo le falta la parte histórica”. Yo también tengo que hacer una confesión. En realidad, estoy escribiendo el blog para los nietos de Carles. Cuando le digan: “Avi, avi, cuéntanos otra vez cuando salías a buscar caminos con Pep y Steve”, no tendrá que esforzar mucho la memoria y siempre tendrá a mano un cuento nuevo.

Carles contempla la vista, con Montserrat al fondo 

Como ya he dicho en una entrada anterior, Pep ya había hecho un catálogo de todos los caminos – absolutamente todos – de Capolat por encargo del Ayuntamiento antes de que empezara a escribir el blog y por eso no tenía razones para volver, excepto para hacer turismo. Sin embargo, yo sí que tenía una colita (ver Glosario) que salía de la casa de Casanova de Folgues y pensaba incluirla en la ruta de hoy.

 El tramo final de la subida, donde el camino todavía se conserva intacto

El Salt de Sallent

Llegamos arriba, pasando al lado del Salt de Sallent, que se convierte en una espectacular cascada en épocas de lluvia. Un camino a la izquierda va a Cal Feneca, una vivienda habilitada dentro de una cueva y ahora vallada para usar como refugio de cabras u ovejas por el habitante de una pequeña rulot, actualmente vacía.

Cal Feneca; todavía se ven los restos de algunas paredes

Seguimos por el GR pero antes de llegar a la casa de Comamorera, nos desviamos por un camino que nos acaba llevando a la iglesia de Sant Martí de Capolat. Con la iglesia a la vista, giramos a la derecha para buscar el camino de Casanova de Folgues, que encontramos tras algunas dudas en un estado bastante tapado.

La iglesia de Sant Martí de Capolat y su rectoría, con las rocas de Els Tossals detrás. Aquí sí se notaba el viento del norte y nubes amenazadoras cruzaban el cielo a gran velocidad

En los prados delante de la casa, comemos. Si no fuera por el color amarillo de la hierba y el hecho de que estamos en enero, casi se podría pensar que estamos en primavera. Pero no nos engañemos, el invierno acaba de empezar y quedan al menos dos meses en que puede pasar de todo.

Por fin, ha llegado el momento de seguir mi ansiada colita. Pasamos detrás de la casa y veo que el caminito que había allí ha desaparecido y en su lugar hay una pista. De todos modos, atando cabos, lo más probable es que llevara a unos campos cercanos así que no me duele demasiado su pérdida. Pero ahora me he quedado sin objetivos y divagamos sin rumbo por el bosque.

Decido subir hacia la Serra de la Llosa en busca de más caminos. Encontramos un camino de linde entre fincas, que en el llano arriba se convierte en pista. Llegamos otra vez a la carretera, esta vez con la iglesia de Sant Martí a la izquierda y el Santuario de Tossals delante. Y volvemos a girar a la derecha para volver a bajar.

Pasamos por una zona extensa de cultivo, ahora convertido en bosque. La regularidad de los pinos sugiere una plantación. El ambiente es muy tranquilo y soleado; vamos bajando en silencio por una pendiente suave.

El pequeño pantano de Espunyola

Llegamos a la pista que lleva al pantano de Espunyola. Dejamos el pantano a la izquierda y seguimos bajando por una pista pedregosa con bastante pendiente. Por suerte, Carles ve a la izquierda los restos del camino antiguo y bajamos. Ya conocía la existencia de este camino pero lo que no sabía era que llegaba tan arriba. 

El camino que baja del pantano a Sants Metges

Doscientos metros después, el camino se pierde, sepultado por las obras de la pista y bajamos sin camino por la cuesta hasta encontrar la parte conocida del camino, ahora convertido en un tramo de la Xarxa Lenta. Es un camino sinuoso que pasa con una pendiente suave entre las encinas y esquivando grandes bloques de piedra caídos desde arriba. Es altamente recomendable, en mi opinión la ruta más atractiva entre las señalizadas para ir de Espunyola a Capolat. Bajar este camino ha sido posiblemente lo mejor de la salida de hoy.

La iglesia de Sants Metges con el cementerio detrás

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 10,5 km; 500 metros de desnivel acumulado.