Aquí relato nuestras salidas por los caminos del Berguedà y comarcas vecinas. Como lo pasamos muy bien, queremos comunicar sobre todo buen humor y alegría pero también tiene un fondo muy serio: el camino como bien patrimonial, pieza esencial para entender la historia y digno de conservación. Es nuestra misión desde hace más de 15 años.



miércoles, 22 de abril de 2026

17/4/2026 – Regreso a la batería antiaérea

Vuelve Pol y eso significa volver a La Nou. Teníamos una salida largamente planificada a la batería antiaérea. Será la tercera vez que vamos allí. La última vez fue en 2013 y está descrita en el blog.

Aparcamos en un pequeño aparcamiento en una calle que acaba en El Cerc. Ha habido más cambios aquí: parece que se han urbanizado más calles, hay más casas y un pequeño parque infantil frente al aparcamiento.

Caminamos hacia el primer objetivo de hoy: la Mina del Puig. En una curva de la calle, un poste indicador nuevo señala hacia la Mina del Xuriguer y la Mina del Far. Lo que antes era un camino, ahora es una pista corta que acaba en una explanada sobre la antigua escombrera. La mina está al lado, identificada por una placa informativa que dice Mina del Puig o Cerc y un corto texto extraído del libro “Relleu fotogràfic de les mines del Berguedà”, todo un clásico de la minería del Berguedà.

La bocamina del Puig

Aquí se producen unos momentos de confusión. Si esta es la Mina del Puig, ¿dónde está la Mina del Xuriguer? La primera vez que venimos aquí en la era pre-blog, no la encontramos, aunque estaba cerca. Pep hace una breve batida por debajo de la escombrera pero no encuentra nada.

Seguimos un camino que va descendiendo suavemente. Se supone que es importante que Pol lo conozca. Llegamos casi a tocar la carretera, en la unión con otro camino transversal. Pep saca mis mapas de la carpeta y los muestra a Pol. “Ves, hemos seguido el camino a Sant Salvador, y aquí sale el camino al Santuario”, le dice. “Son caminos históricos y deben constar en tu catálogo”. Y vuelve a guardar los mapas. “Un momento”, le digo. “Déjame ver”. Veo un laberinto de trazos rojos que suben y bajan y se conectan y se mueren, con múltiples marcas de carboneras. “Pero si lo tenemos todo”, digo maravillado. Sabía que habíamos venido aquí unas cuantas veces en un pasado muy lejano pero no recordaba haber sido tan minuciosos.

Damos media vuelta. Pep descarta subir en línea recta sin camino, lo cual es de agradecer. Al llegar otra vez bajo los campos del Puig, subimos hasta encontrar el camino a la batería. En realidad, antiguamente era uno más de los múltiples caminos que utilizaban los carboneros, con la diferencia de que hoy está bien conservado. Vamos alternando entre sol y sombra pero la temperatura va subiendo y todos acabamos en manga corta.


Una vista durante la subida de la antigua central térmica, ahora en desuso. Se está desmontando uno de los edificios

Voy subiendo a mi ritmo y eso implica estar siempre unas cuantas decenas de metros detrás de ellos. Pero sabiendo que están cerca me da tranquilidad. Y también me tienen que esperar forzosamente en cada carbonera para marcar el waypoint. “Tienen que salir en el catálogo”, dice Pep a Pol. “Me han dicho de poner solo una de muestra”, contesta Pol. “Te deben conocer. Me han recalcado que nada de enciclopedismo”.


Una de las muchas carboneras

Llegamos a un collado herboso, la Collada Ampla, y luego descendemos. Vemos muros que ahora nos damos cuenta de que son pequeños campos de una ‘artiga’ o zona de cultivo en el bosque. Llegamos a la barraca, pasamos por la estrecha lengua, tan aérea como hace 12 años, hasta el pequeño círculo de piedras donde estaba la ametralladora, con vistas impresionantes de un pantano ahora lleno a rebosar.


La barraca donde malvivían los soldados de la batería antiaérea

Volvemos a la Collada Ampla, donde comemos, igual que en 2013. Para volver, solo hay una posibilidad y es seguir el camino que subimos. Al llegar al barranco que separa El Cerc de la mina, Pep quiere hacer un último intento de encontrar la Mina del Xuriguer y me conmina a acompañarlos por el lecho del torrente seco. Sin embargo, intuyo el fracaso y les espero arriba en el poste indicador.

Vista del pantano. Abajo, el monasterio de origen medieval de Sant Salvador, ahora una isla. A la derecha, los pueblos de La Rodonella y, detrás, Sant Jordi de Cercs. Y a la izquierda, Les Costes de Viladomat, escenario de la salida del 6 de febrero. 

Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 5,9 km; 440 metros de desnivel acumulado.

PD. En casa, miro el libro de minas. En un mapa sencillo, la Mina del Xuriguer figura un poco más hacia el oeste, muy cerca del camino de Sant Salvador. Según el libro, tuvo una vida efímera (medio año) y, por la manera de escribir, intuyo que el autor no llegó a ver la mina. Es posible que ya no quede rastro.


 


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