Aquí relato nuestras salidas por los caminos del Berguedà y comarcas vecinas. Como lo pasamos muy bien, queremos comunicar sobre todo buen humor y alegría pero también tiene un fondo muy serio: el camino como bien patrimonial, pieza esencial para entender la historia y digno de conservación. Es nuestra misión desde hace más de 15 años.



sábado, 24 de diciembre de 2016

4/11/2016 – El camino de l’Espà

Tal como estaba programado, la semana después, Pep y Carles hicieron la ruta de Ferrús. No encontraron afloramientos de mineral pero sí kilos y kilos de setas. Los buscadores de setas, tanto los jubilados como los de fin de semana, prefieren no afrontar el desnivel, y se salva del expolio general.

Pep cree que aún puede exprimir un poco más del Pla de l’Espinal. Propone subir por la ruta que bajamos el 30 de septiembre, a ver si se puede subir un poco más arriba, y luego buscar el camino antiguo de l’Espà desde el Coll de la Trapa. Será la última vez que venimos aquí este año ya que está inminente la llegada de un frente frío que traerá la nieve y el invierno.

Como novedad, quiere hacer toda la ruta señalizada desde Saldes y por eso aparcamos en la entrada de la carretera que va al refugio de Lluis Estasen. Hace un día espléndido, sin nubes y nada de frío. Caminamos por la carretera hasta llegar al desvío señalizado a Palomera.

Bajamos por campos siguiendo lo que era un camino antiguo, cruzamos la riera y subimos hasta el Mas del Fred. Aquí nos apartamos del guion: en vez de continuar por el camino señalizado, seguimos otro camino que marcha a la izquierda y, de paso, nos permite aclarar definitivamente una red que tenía marcada parcialmente en mis mapas alrededor de Cal Pujol, identificando caminos de comunicación y otros puramente forestales.

Bajando hacia el Riu Saldes

Salimos nuevamente a la línea de alta tensión y el cortafuegos que recorre todo el valle. Saliendo del bosque, vemos que el tiempo ha cambiado. Empiezan a llegar nubes cada vez más espesas desde el oeste y a nuestra izquierda, todavía en el bosque, oímos el mugir de las vacas y los gritos de los vaqueros, que vienen bajando desde los prados de Palomera, escapando del frío que va a desplomarse sobre toda la comarca.

Caminamos hacia el oeste para reunirnos con el camino señalizado. Anotamos un corral que no habíamos visto hasta ahora, escondido entre las rocas e invisible desde el camino señalizado. A diferencia de hace dos semanas, caminamos por un desierto sin buscadores de setas, dominado por el silencio ahora que se han ido las vacas. Llegamos al Pla de l’Espinal y nuevamente, vemos que el camino se esfuma.

En el Pla d'Espinal, ahora todo para nosotros

Bajo un cielo amenazador, nos sentamos en unos troncos para comer pero enseguida, empiezan a caer gotas e iniciamos la bajada sin camino hacia el Coll de la Trapa. Llegamos a la Carretera de l’Obaga bajo una lluvia fina. La pista da un enorme rodeo para pasar el Riu de Saldes pero justo aquí, el GPS de Carles vuelve a mostrar señales de vida y nos indica un camino a la derecha que habría sido el camino antiguo de Coll de la Trapa y Gòsol.

Llegando al camino de l'Espà

Entramos en un pequeño cañón de arenisca desnuda, salvo en el lecho del río, donde crece la vegetación, como esas películas del Oeste. El contraste con los bosques de pinos y los prados que lo rodean es total. Cruzamos la riera y allí, el GPS de Carles marca otro camino que va hacia Saldes, el camino de l’Espà. Ahora forma parte de la Xarxa Lenta y vemos la pintura amarilla. Para de llover. Pasamos debajo de una casa nueva y de repente, el camino se corta. Ha habido un desprendimiento de tierra y la Xarxa marca un desvío para superarlo. Pep y Carles continúan por el tramo hundido, ahora convertido en una repisa inclinada a 45 grados, pero yo, mirando la caída a mi derecha y considerando mi fama de torpe y sabiendo cómo está la huella de mis botas, opto por la prudencia. “Además, no está de más tener el desvío en el GPS”, me digo a modo de justificación.

Por aquí ya no se pasa

Al otro lado, el camino continúa pero alguien se ha cuidado de borrar las marcas amarillas. Cuando llegamos al coche, empieza a llover con ganas.


Con eso, damos por concluida la salida de hoy. 8,8 km; 360 metros de desnivel acumulado.